Antonio Guarino en la iniciativa Jóvenes a Jóvenes
Antonio Guarino, Gerente de Relaciones Institucionales de Isenbeck habla de la importancia de la autorregulación como herramienta de Responsabilidad Social Empresarial. "Es mejor hacer negocios en un país que se auto controla y que cumple las leyes" ¿Sobre la base de qué percepción de la realidad la compañía decide emprender una acción para desalentar el consumo de alcohol en los jóvenes?
Los datos son los que están en los medios, lo que se ve en la sociedad. Eso fue lo que nos hizo pensar que siendo un jugador importante en la industria, podríamos tener dos opciones: mirar para otro lado o tomar una iniciativa inédita que es comprometernos públicamente con el
"Desafío Isenbeck".
¿En qué consiste ese desafío?
El primer paso fue salir en los medios con un lenguaje contundente, como es nuestro estilo, para decir que
Isenbeck iba a tomar medidas concretas contra dos problemas. Uno es prohibir el consumo de alcohol en menores, que es lo que dice la ley y hay que respetar; y el otro problema era el exceso o la falta de moderación en el consumo que estaba afectando a alguna parte de nuestra juventud, y que lo veíamos como ciudadanos comunes, leyendo los diarios, mirando la televisión, los accidentes, etc.
Así fue que tomamos la decisión de comprometernos públicamente con una serie de medidas con la que nos auto limitamos de manera más severa que las leyes. Por ejemplo, no hacer nunca publicidad en televisión en el horario de protección al menor.
¿Eso está permitido?
Sí, hasta entonces estaba permitido. Nos parece que era una incoherencia, porque estar viendo un programa de dibujos animados para chicos y que salga propaganda de bebidas con alcohol nos parece que no debe ser. Nosotros nos auto impusimos ese límite.
Otras medidas son no usar nunca menores en nuestras publicidades, no usar símbolos patrios. No dar un mensaje de masificación o de falta de control para vender cerveza. Todo eso nos parece que no se debe hacer, no lo hacemos y no lo hicimos. No importa lo que digan las leyes, nosotros nos lo auto impusimos.
¿Qué eco tuvo el desafío en la comunidad?
Lo que hicimos con las más de 2.000 personas que nos visitaron en la planta es darles un espacio para hablar de este problema, para comentarles y para recibir ideas de acciones para llevar a cabo.
¿Qué fue de "Jóvenes a Jóvenes"?
Era un punto del
"Desafío Isenbeck" en el cual nosotros nos comprometíamos a convocar a jóvenes estudiantes de comunicación, marketing, publicidad y diseño, para proponerles que ellos mismos con su lenguaje y códigos, hagan mensajes, desarrollen su creatividad, para ver cómo los jóvenes le hablan a los mismos jóvenes sobre la moderación en el consumo de alcohol.
En diciembre de 2004 hicimos una muestra con 53 de esos trabajos, entregamos los premios, y tuvimos otra oportunidad de entrar en contacto con jóvenes, que siguieron dando propuestas.
La muestra se desarrolló en los lugares donde está el consumo, en el momento donde se da el consumo. Esto fue una propuesta de la comunidad.
Ahora llevamos la muestra a destinos turísticos, para llevar este mensaje de moderación en los momentos en que por estacionalidad es más conveniente darlo.
¿Fue fácil convencer a todos los sectores de la compañía de implementar una acción que impacta sobre las ventas?
Hacia dentro de la compañía hubo un consenso rápido sobre que además de ser una obligación moral como integrantes de una sociedad, como un jugador importante de esta industria, estamos convencidos de que es mejor hacer negocios en un país que se auto controla, que cumple las leyes y evita los accidentes. Para eso intentamos hacer estas medidas y dar este primer paso.
¿Qué es la Responsabilidad Social Empresaria para Isenbeck?
Para nosotros es llevar hacia fuera los mismos valores que tenemos dentro de la compañía. El primero es el respeto hacia las personas, y para respetarlas hay que informarla y hacer lo imposible para que vean dónde hay un riesgo.
¿Qué acciones están impulsando sobre medio ambiente?
En este tema tenemos un mandato muy arraigado de nuestra casa matriz en Alemania, donde el cuidado del medio ambiente tiene un poco más de años y exigencia que en el país.
Nuestra planta respetó un bosque sobre el que se construyó. Hubo que modificar los planos. Estamos muy contentos. Es un mensaje claro: nosotros hacemos negocios con elementos naturales como el agua, el lúpulo, la malta, entonces tenemos que respetar la naturaleza. El agua es devuelta al río con la misma calidad que la sacamos debajo de la tierra.
Con respecto a los recursos humanos, ¿cómo es la RSE dentro?
Tenemos planes de becas de estudio, para apoyar estudios los universitarios y terciarios. Acciones para integrar la familia como el día del niño.
Estamos implementando complementos del sistema de salud. En esos puntos que creemos que son esenciales, estamos cerca de nuestra gente.